La cuarta manifestación contra la reforma laboral del Ejecutivo francés ha sido la mayor y, paradójicamente, la menos violenta. Pese a que más de un millón de personas ha tomado las calles del país, el primer ministro, Dominique de Villepin, parece determinado a mantener su polémico Contrato de Primer Empleo (CPE).
Cuestionado dentro de su propio partido y con su popularidad de capa caída, el primer ministro francés aprovechó la sesión parlamentaria de control al Gobierno para reiterar su intención de no retirar la reforma que autoriza el despido de los menores de 26 años sin tener que justificarlo durante los primeros 24 meses.
El Mundo
En Flickr hay muestras fotográficas del conflicto en diversos sets, 2, 3.
Las fotos que veran, son especialmente geniales... las expresiones, en fin, hablan solas...